Un SICE-TAC para la transición energética del transporte de carga

El SICE-TAC debe actualizarse para reflejar costos de tecnologías eléctricas y a gas en el transporte de carga en Colombia.

Introducción

Colombia está en un proceso de renovación de su flota de transporte de carga, buscando diversificar las fuentes energéticas que la impulsan. Este esfuerzo se enmarca dentro de una normativa que promueve la movilidad eléctrica y el uso de gas combustible, con el objetivo de modernizar la tecnología del transporte de carga en el país. Sin embargo, existe un desafío importante: la herramienta que determina los costos de transporte, el Sistema de Información de Costos Eficientes para el Transporte Automotor de Carga (SICE-TAC), sigue calculando los costos como si todos los camiones fueran diésel.

Limitaciones del SICE-TAC

A pesar de los avances en la regulación de precios y la política de transición energética, el SICE-TAC mantiene una metodología que no considera las diferencias en inversión, energía y mantenimiento entre las tecnologías diésel, eléctricas, híbridas y a gas. Esto genera una desconexión entre la realidad del mercado y las políticas públicas que buscan incentivar el uso de energías más limpias.

El Decreto 1017 de 2025 establece que los costos publicados por el SICE-TAC son obligatorios para el pago a los propietarios de vehículos. Sin embargo, la metodología utilizada en la Resolución 20243040057465 de 2024 se basa en tres supuestos que solo son aplicables a vehículos diésel:

1. El energético: El costo del combustible se calcula con el precio del galón de ACPM de referencia en Bogotá, utilizando información oficial del Ministerio de Minas y Energía o de la CREG, y considerando rendimientos por tipo de terreno. 2. El vehículo tipo: Para cada categoría de vehículo, se elige la marca, línea y año modelo más representativos del parque automotor registrado en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT). En un parque mayoritariamente diésel, el resultado es siempre un vehículo diésel. 3. La recuperación del capital: El capital se amortiza en 120 meses para todas las tipologías, utilizando el valor comercial de la guía de Fasecolda.

Necesidad de actualización

La falta de actualización del SICE-TAC para incluir tecnologías alternativas es un obstáculo significativo para la transición energética en el transporte de carga. Si el sistema continúa ignorando las realidades de los vehículos eléctricos, híbridos y a gas, se corre el riesgo de que la regulación de precios y las políticas de movilidad se desalineen, lo que podría frenar el avance hacia un transporte más sostenible.

La modernización del SICE-TAC no solo es necesaria para reflejar los costos reales de operación de diferentes tecnologías, sino que también es crucial para fomentar la inversión en nuevas flotas que utilicen energías más limpias. Esto permitirá a los transportadores adaptarse a un entorno regulatorio que promueva la sostenibilidad y la eficiencia energética.

Qué significa para tu operación - Adaptación a nuevas tecnologías: La actualización del SICE-TAC permitirá a los transportadores evaluar mejor los costos de operar vehículos eléctricos, híbridos y a gas, facilitando la transición hacia flotas más sostenibles. - Incentivos a la inversión: Con un sistema que refleje los costos reales, se incentivará la inversión en tecnologías limpias, mejorando la competitividad del sector. - Alineación con políticas públicas: Una metodología actualizada asegurará que los costos de transporte estén alineados con las políticas de transición energética, promoviendo un desarrollo más coherente y sostenible.

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