Introducción La reciente publicación de la columna ‘Elsa Noguera, ¡firme por la plata! de Odinsa-Argos’ en SEMANA ha desatado una serie de reacciones por parte de la ministra de Transporte y el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Ricardo Ayerbe. La discusión gira en torno a la justificación de la prolongación de la concesión de Autopistas del Café y la intención de Odinsa-Argos de extender su control sobre estas vías por un periodo adicional de 30 años.
Justificación de la prórroga La ministra Noguera ha señalado que no se ha emitido una resolución para extender la concesión, lo cual ha sido interpretado como un intento de desmentir las afirmaciones sobre la prolongación. Sin embargo, se ha confirmado que la concesión se extenderá hasta septiembre de 2027, lo que podría generar ingresos adicionales de más de 120.000 millones de pesos para Odinsa-Argos, así como una renta de más de 20.000 millones.
La discusión se complica aún más al considerar el laudo arbitral del tribunal de arbitraje de 2018, que establece que la tasa interna de retorno (TIR) del 14,99% se alcanzaría en febrero de 2027. Sin embargo, la interventoría ha indicado que este objetivo no se logrará, lo que ha llevado a la necesidad de extender la concesión hasta septiembre.
Alternativas no consideradas En medio de esta controversia, se ha señalado que existen alternativas para conciliar con el concesionario, como la posibilidad de compensar a Odinsa-Argos con excedentes generados a lo largo de la concesión. Según datos de la ANI, estos excedentes sumaban 180.792 millones de pesos, y tras descontar las obras complementarias, quedaría un saldo suficiente para abordar la situación sin necesidad de extender la concesión.
La falta de consideración de esta alternativa ha llevado a cuestionamientos sobre la decisión del Gobierno, que parece favorecer a Odinsa-Argos en detrimento de Invías, que podría operar las carreteras y recibir recursos significativos de manera más expedita.




